La directora ejecutiva del Instituto Casla, Tamara Suju, denunció en la sede de la Organización de Estados Americanos (OEA), las torturas y violaciones perpetradas por funcionarios de los cuerpos de seguridad del Estado en contra de 289 personas, fueran manifestantes o ciudadanos adversos a sus políticas.
Entre los casos más resaltantes hay detenidos durante las protestas que denunciaron que fueron agredidos sexualmente, a otros les obligaron a comer excremento y algunos fueron sometidos a descargas eléctricas, detalló Suju.
De la cantidad de torturados, 223 son hombres y 66 mujeres. 79% tienen edades comprendidas entre los 18 y 30 años de edad, mientras que 11%  oscilan entre los 31 y 40 años de edad.  
Todos recibieron torturas psicológicas. Además, del total, 280 fueron golpeados y 192 fueron sometidos a torturas sexuales. En los casos de agresión sexual se incluyen las violaciones con rolos o incluso con armas de fuego.
Suju destacó que 23 de los aprehendidos padecen o han pasado por “torturas blancas”, que consisten en mantenerlos en condiciones inadecuadas de reclusión.
“No respiran aire fresco, las temperaturas son inferiores a 18 grados centígrados. Hay una cárcel que se llama ‘La Tumba’ que está a cinco pisos bajo la tierra. El único sonido que ellos escuchan es el sonido del Metro de Caracas. Cuando deja de pasarles por encima de la cabeza es cuando identifican que es de noche”, agregó.
La defensora de DDHH informó que los cuerpos del Estado responsables por lo ocurrido son la Guardia Nacional, las policías regionales y la Policía Nacional Bolivariana. 
Con información de El Nacional