Venezuela intenta mantenerse a flote con una severa crisis causada por las innumerables decisiones fallidas. Por ello en los últimos años, los jóvenes han optado por definir cuáles son sus ideales políticos y de que manera el país podría levantarse y salir del caos político, económico y social coexistiendo opositores y chavistas.
Venezuela intenta mantenerse a flote con una severa crisis causada por las innumerables decisiones fallidas. Por ello en los últimos años, los jóvenes han optado por definir cuáles son sus ideales políticos y de que manera el país podría levantarse y salir del caos político, económico y social coexistiendo opositores y chavistas.

Aunque parece poco creíble e imposible de ver, dos jóvenes estudiantes de la Universidad Central de Venezuela (UCV), ambos con ideologías políticas totalmente diferentes, entablaron una discusión y concordaron en varios puntos que hoy día son la causa principal de los problemas del país.
Óliver Guzmán, fiel creyente del chavismo y Samuel Díaz opositor de toda ideología que ha devastado a Venezuela, habitan en el mismo recinto estudiantil y como un paso difícil, se sentaron a dialogar y tocar los temas que aquejan a los ciudadanos, que tanto chavistas como opositores, padecen las mismas consecuencias. Los estudiantes expusieron sus ideales y mencionaron que hace falta más espacios para dialogar y llegar a acuerdos en conjunto.



“La juventud venezolana tiene que estar así, unida, y sentada dialogando”, dice Óliver, mientras que Samuel argumentó que “Estoy de acuerdo contigo: la gente no quiere violencia”. Los estudiantes creen fielmente que “el país maravilloso” puede conseguirse únicamente exponiendo las ideas, respetando las opiniones, apoyo mutuo, trabajo en conjunto y desde luego una reconciliación nacional.